Formación en Omega-3

Beneficios del Omega-3
en la salud de los ojos

Salud de los ojos

DHA Esencial en el Desarrollo y Mantenimiento de la Retina

Las células de la retina responsables de la visión, conos y bastones, necesitan de un alto contenido de DHA en sus membranas para la transmisión del estimulo visual. El DHA posibilita que la captación de los estímulos luminosos por la rodopsina (el fotorreceptor de la retina), sea codificado en forma de estímulo eléctrico permitiendo así la visión, y además permite la rápida inserción de nuevas moléculas de rodopsina en los segmentos externos de la membrana de conos y bastones [1]. Una ingesta diaria mínima de DHA de 250 mg garantiza el correcto mantenimiento de la función visual. Esto se debe a que el DHA oxidado puede ser eficazmente reemplazado por DHA nuevo, contribuyendo al mantenimiento de la estructura de los discos externos de conos y bastones, y preservando así la calidad visual [2].

EPA y DHA Previenen y Tratan las Principales Causas de Enfermedades de Degeneración Visual

Al margen del funcionamiento del epitelio retinal, determinadas patologías frecuentes como DMAE (Degeneración Macular Asociada a la Edad) o el Síndrome del Ojo seco, son algunas de las principales causas de deterioro de la calidad visual en adultos de mediana edad. La DMAE es la principal causa de degeneración visual en adultos mayores de 50 años, motivada por un crecimiento excesivo de los vasos sanguíneos en la mácula ocular, que debido su fragilidad se rompen dañando esta estructura. Los Omega-3 EPA y DHA presentan un efecto anti-angiogénico capaz de inhibir el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos, contribuyendo de este modo a prevenir la DMAE [3].

Por su parte, el síndrome del ojo seco es otra afección cada vez más común en la población que compromete la visión nítida al producirse una inflamación en las glándulas de Meibomio de los párpados. Esto conlleva una hiposecreción de la película lipídica lacrimal que lubrifica los párpados, causando daños en la superficie ocular y provocando pérdidas de visión. Estudios clínicos aleatorizados han demostrado que la ingesta diaria regular de entre 1 y 3 g de EPA y DHA  en proporciones 3:2 o 2:1 para EPA y DHA respectivamente, revierte de forma eficaz los síntomas del ojo seco gracias a sus efectos antiinflamatorios, aumentando la producción de lágrima y disminuyendo su evaporación [4,5].